En el principio del camino


(Fotos de recurso con licencia Creative Commmons)

En el principio del camino

Después de setenta años, que los niños trabajen ya no es considerado algo correcto. Sin embargo, la violencia intrafamiliar aún es utilizada como método de educación por los padres y madres nicaragüenses.

La vida del pequeño Steven Osorio Torres gira en torno al colegio, donde cursa primer grado, al juego y a su familia, sin embargo, cada vez que realiza algo indebido “mi mamá me pega con la faja”.

Otro problema que empaña la infancia de los niños en la actualidad es la creciente desintegración familiar a causa de las migraciones.

 Tanto Carlos Telles Mejía, cuya madre se encuentra trabajando en Costa Rica, como Sarahí Rojas Valladares, quien se cría con su abuela por abandono materno, perciben que sus vidas son más tristes sin el apoyo de toda su familia. El pequeño Carlos asegura que “eso me pone triste, pues me gustaría que ella viviera conmigo”.

Estos niños se encuentran amparados por el Código de la Niñez y la Adolescencia y por la Constitución de Nicaragua, pero aunque tienen herramientas legales para mejorar su condición de vida, la verdadera batalla está, como asegura el fiscal de Madriz Juan Carlos Silva, “dentro de las familias, donde hay que concienciar sobre el trato humano y el cumplimiento estricto de la ley”.